11 noviembre, 2012

DOMINGO 32 DEL TIEMPO ORDINARIO



En las Manos de Dios

¿Hasta qué punto nos atrevemos nosotros, cristianos, a vivir en las manos de Dios? Como cristianos, ¿no debería ser esa nuestra marca registrada, “denominación de origen”, juntamente con el amor de unos para con otros? --- Se supone que amamos tanto a Dios que confiamos en él completa y absolutamente, sin condiciones, sin miedo ni vacilación. Ése fue el estilo de vida de Jesús, quien vivió totalmente en las manos de su Padre. Incluso en su muerte humillante en la cruz pudo exclamar: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Aun siendo nosotros tímidos y débiles, ofrecemos ahora, con Cristo nuestro Señor, nuestra confianza al Padre y le confiamos también todos nuestros seres queridos. 

04 noviembre, 2012

DOMINGO 31 DEL TIEMPO ORDINARIO




 El Amor: Cumbre y Compendio de todos los mandamientos

No hay mayor amor que el que nos dispone a dar nuestra vida por los demás. Jesús, quien que nos dice esto, demostró con su propia vida y con su muerte que lo decía en serio. Insiste en que el amor a Dios y el amor la prójimo son una sola y misma cosa; son inseparables. Nos resulta quizás fácil amar a un Dios a quien no vemos, pero con mucha frecuencia nos resulta muy difícil amar a gente cuyas debilidades vemos, gente que puede ser rara, cascarrabias, violenta y nada de fiar. Pero si no podemos amar a esa gente, realmente no amamos a Dios. Jesús, que es el amor de Dios vivo, puede otorgarnos su amor infinito y digno de fiar.

01 noviembre, 2012

TODOS LOS SANTOS


1 DE NOVIEMBRE DE 2012

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS

“Alégrense y regocíjense entonces,
porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo.”

La Iglesia nos convoca hoy para celebrar y recordar a todos los santos. Es un día esplendoroso que nos repite algo ya conocido: son muchos los hombres y mujeres que pasaron por esta tierra tratando de hacer el bien, siguiendo las huellas de Jesucristo. La fiesta nos dice, también, que vivir en esta tierra no es caminar desorientados o perdidos en la noche. Nos dice que estamos sobre la tierra como producto del amor de Dios. Su llamada universal a la santidad es la certeza de que ante Él todos somos iguales y a todos nos espera cumpliendo su deseo. La llamada, por tanto, afecta a todos ya que todos somos hijos de Dios. Muchos hombres y mujeres a lo largo de la historia respondieron con fidelidad a esa llamada. Hoy los recordamos a todos, englobados en esa unidad donde no se destacan nombres o particularidades. Son multitud, gracias a Dios, y son la constatación de que la santidad está al alcance de todos. Es día para dar gracias por el triunfo de la gracia en estas buenas personas. Ellas siguen señalando el camino por donde imitar a Jesucristo.

La santidad, en este sentido, no es otra cosa que vivir coherentemente esa condición filial, conscientes de que responder a esa llamada es responsabilidad de cada uno. Es verdad que en esa respuesta nos jugamos nuestra felicidad. Es lo que nos propone Jesús en el Evangelio al ofrecernos las bienaventuranzas como camino seguro hacia una vida dichosa ya aquí, mientras vamos caminando hacia el encuentro definitivo y pleno con Dios.

28 octubre, 2012

DOMINGO 30 DEL TIEMPO ORDINARIO



"MAESTRO, QUE YO VEA"

Hoy celebramos el XXX domingo del tiempo ordinario. Aparentemente se trata de un domingo más, ordinario y de primavera, que da paso a la semana en que celebraremos la fiesta de todos los Santos de la Iglesia, los reconocidos como tal y los que no. No nos limitemos a esperar a que llegue el jueves, celebrar a los santos y recordar a quienes nos han precedido en el camino del encuentro personal con Dios, sino vivamos este domingo como ese encuentro personal. Hoy, en el evangelio, asistimos en primera fila a uno de los escenarios donde sucede un encuentro.

Hace apenas veinte días, al celebrar el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, Benedicto XVI inauguraba oficialmente el Año de la Fe. ¿Qué quiere celebrar exactamente la Iglesia con este acontecimiento? ¿Acaso podemos dar a la fe mayor importancia de la que tiene por sí misma para la vida de cualquier creyente? ¿Puede la reflexión teológica y eclesial ayudarnos a profundizar en nuestra fe personal? ¿Qué experiencias personales e intransferibles juegan este papel? Hoy, el ciego Bartimeo nos enseña qué actitud es necesaria para realizar la vivir de la fe: la esperanza en recuperar aquello que habíamos perdido.

21 octubre, 2012

DOMINGO 29 DEL TIEMPO ORDINARIO



El Poder es Peligroso

¿Han notado ustedes cómo en su campaña para un puesto o cargo público la mayoría de los políticos emplean la palabra “servicio”? Ponen mucho énfasis en que quieren ser  los servidores del pueblo, y ser elegidos para poder servir. Pero, una vez han sido ya elegidos, ¿a quién sirven? La mayoría, por lo general, se sirven primeramente a sí mismos y después obligan al pueblo a servirles.--- Nunca debiera ser ésta la forma de actuar de la Iglesia. Los cristianos encargados de algún ministerio en la Iglesia y todos los integrantes de la Comunidad deberíamos tener la ambición de servir los unos a los otros y, de esta manera, servir a Dios. Así actuó Jesús. Este domingo le pedimos a él que sepamos seguir su camino. 

14 octubre, 2012

DOMINGO 28° DEL TIEMPO ORDINARIO

El Señor nos invita

Qué felices somos cuando, de vez en cuando, el Señor nos invita a encontrarlo a un nivel más profundo, más allá de nuestra vida disipada y trivial: sea en momentos de oración personal, o escuchando la palabra que él nos dirige, o en nuestra acción de gracias después de la comunión, o al admirar la belleza de su creación... Cuando lo encontramos de verdad, él siempre nos cambia, porque -lo queramos o no- siempre nos invita a seguirlo más radicalmente. Pero desgraciadamente podemos rechazar la invitación, como ocurrió con el joven rico del evangelio de hoy. Esto le entristece a Jesús, ya que nos quiere de verdad. Pidámosle al Señor, este domingo, que sepamos seguir siempre y con alegría su llamado e invitación.


07 octubre, 2012

DOMINGO 27 DEL TIEMPO ORDINARIO



Que Nuestro Amor Perdure 

El deseo ardiente del esposo y la esposa en el día de su matrimonio es: ¡Que nuestro amor no se marchite; que dure! Esto no es solamente un deseo de Dios para ellos, sino que es su mismísimo mandamiento. 

Dios quiere que la unión de los esposos en amor sea como su propio amor hacia su pueblo: fiel, fuerte, perenne, una verdadera alianza de amor. Con todos los matrimonios, con todos aquellos a quienes la amistad vincula juntos, con todas nuestras comunidades cristianas, hoy ante el Señor le pedimos: Que nuestro amor, de los unos a los otros,  sea fuerte, fiable, fiel.

30 septiembre, 2012

DOMINGO 26° DEL TIEMPO ORDINARIO



No, al monopolio del Espíritu.

Qué fácilmente desconfiamos de los que son diferentes a nosotros, particularmente gente de otras religiones. Él es musulmán o judío, o protestante, o extranjero. Para algunos, quizás para muchos, eso es bastante para desacreditar a esa persona o el bien que ella hace. --- Pero  aquí viene Jesús, cuyo corazón late para todos, y nos dice que tenemos que ser de mente abierta y sin prejuicios, y reconocer todo lo bueno que hay en los demás y en sus obras, sean ellos quienes sean. El mismo Espíritu es quien trabaja en nosotros y en todos los  que hacen el bien. Que el Señor abra hoy nuestra mente y nuestro corazón.

23 septiembre, 2012

DOMINGO 25 DEL TIEMPO ORDINARIO



¿Quién es el Mayor?

“Nosotros somos la nación más grande, la más fuerte, la más poderosa”, dicen los políticos. “Soy el mejor de todos los tiempos”, dice el boxeador campeón. “Yo soy el amo, y tú haces lo que yo te diga”, dice el empresario. “Soy más fuerte que tú”, dice el estudiante a su compañero de escuela. Pero dice Jesús: “Quienquiera ser el primero entre ustedes, tiene que hacerse el último y el servidor de todos”. 

Y Jesús nos pregunta a cada uno de nosotros: “¿Y tú qué dices?”


16 septiembre, 2012

DOMINGO 24 DEL TIEMPO ORDINARIO



¿SEGUIMOS A JESÚS?

¿Qué es lo que andamos buscando en la vida? Buena salud, felicidad en nuestras familias, en nuestro trabajo, en nuestra fe, buenas relaciones con nosotros mismos, con la gente y con Dios. Cuando Jesús nos dice hoy que tenemos que seguirle cargando las cruces que nos encontramos en la vida, ¿aceptamos eso como discípulos de Jesús hoy? ¿Lo tomamos como parte de nuestra fe o bien decimos: "Señor, cualquier cosa..., pero ésta no"? Jesús nos asegura: "Quien pierda su vida por mí, la encontrará, la salvará." --- Preparémonos para el encuentro con el Señor; él nos va a dirigir su palabra salvadora.

05 septiembre, 2012

DOMINGO 23 DEL TIEMPO ORDINARIO



¡Effetá! ¡Ábrete!

La señal de que Jesús es el Salvador prometido es que se acerca con preferencia a los pobres, a los enfermos, a los marginados, porque le necesitan más que nadie. No solamente nos referimos a la pobreza material. Nosotros somos los sordos y los mudos, los tartamudos y los que tenemos oído duro, porque nos encerramos en nosotros mismos, cerrados con frecuencia a Dios y a los otros. Jesús viene a abrir nuestros oídos y nuestros corazones a las palabras y acciones de Dios, para que escuchemos su mensaje y respondamos a su amor, y para que también oigamos a los pobres y les hablemos por medio de  nuestro servicio y ayuda. --- Que Jesús con su mensaje de este domingo nos cure y nos dé la gracia de entregarnos generosamente a él y a su pueblo. 

31 agosto, 2012

DOMINGO 22° DEL TIEMPO ORDINARIO



EL ESPÍRITU DE LA LEY

¿Cómo experimentan ustedes las leyes, especialmente los mandamientos de Dios?  Muchos los consideran como algo que viene de fuera de sí mismos, como cargas impuestas sobre ellos. Naturalmente, si los mandamientos están fuera de ti, no los puedes amar; sientes como un rechazo hacia ellos, o los observas absolutamente en el mínimo requerido. Si entendemos que su inspiración es el amor de Dios y el amor y respeto para con los hermanos, entonces pueden convertirse en parte de nosotros mismos y vivir en nuestros corazones. Pidámosle a Jesús Nazareno, nuestro Maestro y Señor, que con generosidad y amor sus discípulos misioneros vayamos mucho más allá de la letra de la ley… ¡Para que todos tengamos en ÉL vida abundante!