Organizada, este año, por las familias de la Catequesis; culminó la Novena de la Virgen del Carmen.
Ofrecemos aquí algunas fotos que nos permitan recordar el grato momento compartido en el Centro Caguach del santuario en la noche de este 15 de julio de 2015.
Dios es el autor
de las dos grandes acciones que afectan a todo ser humano e incluso a todo ser:
la de la creación y la de la salvación. Los seres humanos participamos por
deseo de Dios en esas dos tareas. No participamos en crear, pero sí en mantener
la creación para hacerla más humana. La creación sigue siendo un proyecto no
ultimado, en el que nosotros tenemos responsabilidades de “creadores”. Hemos de
evitar el mal uso de la Naturaleza, su deterioro y su aprovechamiento egoísta
por unos pocos o por una generación a costa de las generaciones futuras.
Participamos con
capacidad de decisión en la salvación. Podemos incluso imponernos a la acción
de Dios y prescindir de esa salvación que nos brinda. Si la aceptamos, nuestra
salvación necesita de nuestra cooperación. Cooperamos ante todo para la propia
salvación; pero también en la de los demás, como los demás cooperan en la
nuestra.
Enviar de dos en
dos como Jesús envía a sus discípulos alude a que participar en la misión que
Dios nos ha encargado siempre tiene dimensión comunitaria: ha de superar el
individualismo del que se cree el único que tiene la palabra, el gesto la
acción adecuada.
Boletín dominical de la Diócesis de Punta Arenas - Chile
Un hombre o una mujer como nosotros, del pueblo llano, cuyos padres conocemos,
¿cómo se atreve a transmitirnos la palabra de Dios si es que es palabra de
Dios?
Jesús, el
carpintero del pueblo, cuya madre y parientes eran conocidos de todo el mundo,
¿cómo podría obrar milagros; y de dónde sacaría su extraño mensaje?
La Iglesia, con
todos sus defectos, y el sacerdote, que no es mejor que nosotros, ¿cómo se
atreven a hablarnos en nombre de Dios?
Pues sí; así es.
Dios nos habla a
través de gente común.
La palabra y el
mensaje de Dios son más fuertes que los débiles mensajeros que él envía para
proclamar su anuncio profético.
Y no solo los
profetas o sacerdotes, sino cada uno de nosotros, tenemos que alzarnos y hablar
claro, sin rodeos, en favor de lo que es justo y bueno. Jesús nos va a ayudar.
Boletín dominical de la Diócesis de Punta Arenas - Chile
Nuestro obispo, Mons. Bernardo Bastres F., presidió la festividad de san Pedro y san Pablo. Eucaristía y procesión en honor del Patrono de los Pescadores en el puerto de Punta Arenas.
Casi todos nosotros tenemos miedo a la muerte, y nos cuesta mucho abordarla desde la fe.
La vida es un lindo regalo de Dios, pero es frágil y quebradizo.
Le enfermedad es una anticipada y normal participación de la muerte, y la muerte nos llega como una realidad inevitable.
¿Cómo podemos reconciliar esto con nuestra fe en un Dios que nos ha creado para vivir?
No siempre vemos claro, pero al menos sabemos esto: Desde que Cristo resucitó de entre los muertos, la muerte ha sido vencida; la muerte no es el final.
Pedimos a Jesús aquí y ahora, en nuestra Comunidad Cristiana, que nos toque con su poder de vida.
Semanario dominical de la Diócesis de Punta Arenas - Chile
Vivimos en un tiempo en el que se espera siempre eficiencia y resultados inmediatos.
Pero una planta o un árbol necesita tiempo para crecer; y las relaciones humanas no pueden construirse, ni nuestros problemas resolverse, de la noche a la mañana.
También la gente necesita tiempo para crecer y cambiar.
Afortunadamente, Dios es paciente con nosotros.
Pero nosotros debemos ser pacientes unos con otros y, con la ayuda de Dios, permitir a los demás, a la Iglesia, al Reino de Dios de justicia, amor y paz, el tiempo necesario para crecer.
Nosotros justamente podemos solo sembrar la semilla y, a continuación, esperar con confianza.
Si sembramos buena semilla, ciertamente crecerá.
Jesús nos asegura que brotará y que dará fruto.
Boletín dominical de la Diócesis de Punta Arenas Chile.
Muchos cuerpos son destrozados hoy por
el uso de la fuerza bruta y de la tortura; se derrama mucha sangre de gente
inocente y de niños. La violencia lleva al odio y a más violencia. Hoy, en esta
fiesta del Cuerpo y Sangre de Cristo, oiremos de Alguien cuyo cuerpo
quebrantado nos trajo paz, y cuya sangre derramada nos trajo el perdón y el
amor de Dios. “Este es mi cuerpo entregado por ustedes. Esta es mi sangre de la
Alianza eterna.” Cada eucaristía nos trae un mensaje de esperanza de que el
amor de Dios está con nosotros ahora y para siempre. Demos hoy gracias al Padre
por el gran regalo de Jesús Eucaristía.
Boletín dominical de la Diócesis de Punta Arenas Chile.